Dentro de una urbanización privada de ubicación y estrato acomodados en el Valle de los Chillos, periferia sur-oriental de la ciudad de Quito, en un ejercicio interpretativo de convivencia y uso cotidiano del hogar, se implantan 3 volúmenes residenciales que aprovechan y potencian las condicionantes físicas del terreno en donde se desarrollan, asimilando en una escala compacta la dinámica de funcionamiento de su entorno.
En una analogía de distribución del modelo de de la urbanización «La Colina», a partir de la colocación sistemática de recorridos individuales y compartidos, se busca disolver estratégicamente las marcadas delimitaciones de los usos público-privados en una propuesta de convivencia en vecindario para conjuntos y urbanizaciones.
Los pasajes, en un complejo mecanismo de disposición y funcionamiento que conjuga la cuidadosa distribución de las viviendas en un orden proporcionado de llenos y vacíos pensado en el comfort cotidiano de sus usuarios, resaltan el contexto natural-construído circundante a través del tallado prolijo y orientación metódica de sus volúmenes
El ejercicio es un prototipo que busca reinterpretar el hábitat comunal mediante el aprovechamiento y potenciación de recursos a través de la convivencia diaria, en congruencia social, natural y constructiva.
Colaboradores:
Ilustraciones : Pamela Chiriboga, Estudio 2850.
2022
Los Chillos, Quito, Ecuador
Piatrarosie
David Carrera, Cristian Fernández Yépez, Roberto Vasco, Sebastian De La Torre, Estefania Bautista, Emilio Araujo.